Por qué se seca la piel en invierno
La capa más externa de la piel funciona como una barrera: sus células y los lípidos que las unen (ceramidas, ácidos grasos, colesterol) retienen el agua y frenan la entrada de irritantes. Cuando baja la temperatura y la humedad ambiental, las glándulas sebáceas producen menos grasa y esa barrera pierde agua con mayor facilidad. La piel se queda tirante, se ve apagada y descama.
En una ciudad como Murcia el frío no es extremo, pero el aire seco de la calefacción, el viento y la costumbre de ducharse con agua más caliente en invierno producen el mismo efecto. Otros factores que empeoran la sequedad son:
- Duchas largas y muy calientes, que arrastran los lípidos de la piel.
- Geles y jabones muy espumosos o perfumados, y el exceso de exfoliación.
- Lavado frecuente de manos y uso repetido de soluciones alcohólicas.
- Ropa de lana o sintética en contacto directo con la piel, y detergentes agresivos.
- La edad (la piel produce menos grasa con los años), la tendencia atópica y algunas enfermedades o medicamentos que resecan la piel.
Dato clave: hidratar bien la piel no es una cuestión estética. Una barrera cutánea íntegra protege del picor, de las grietas y de que se agraven los eccemas, sobre todo en personas con tendencia atópica y en mayores.
Rutina de cuidado en casa
6 hábitos que marcan la diferencia
Qué buscar en una crema para piel seca
No hace falta que sea cara, sino que se adapte a tu piel y que la uses a diario. Los componentes más habituales son:
- Humectantes como la glicerina, el ácido hialurónico y el pantenol, que captan agua.
- Emolientes y lípidos como las ceramidas, el karité y los ácidos grasos, que reparan la barrera.
- Oclusivos como la vaselina, que sellan la superficie y frenan la pérdida de agua.
- Urea al 5-10 % para la piel del cuerpo. Concentraciones mayores se utilizan en talones, codos y zonas engrosadas, y pueden escocer en la piel agrietada.
En pieles muy secas o atópicas suele funcionar mejor un bálsamo o una crema densa que una loción fluida. Si tienes dudas, te ayudamos a elegir en el mostrador.
Manos y labios, las zonas más castigadas
Manos
Es la zona que más se lava y menos protegida está. Lávalas con agua tibia y un jabón suave, sécalas bien (también entre los dedos) y aplica crema de manos después de cada lavado y antes de dormir. Usa guantes para fregar o limpiar, y guantes de abrigo en la calle. Si tienes que usar soluciones con alcohol con frecuencia, alterna con el lavado y reaplica crema.
Labios
Los labios no tienen glándulas sebáceas y se resecan antes. Un bálsamo con vaselina, karité o ceras, aplicado varias veces al día y antes de dormir, es lo más eficaz. Evita relamerte y morder la piel, y elige bálsamos sin mentol, alcanfor ni perfume, que pueden irritar. Si hay mucho sol, sirve un bálsamo con protección solar.
Talones y codos
Las zonas de piel gruesa se agrietan con facilidad. Una crema con urea a mayor concentración, aplicada por la noche con calcetines de algodón, suele bastar. Si hay callosidades o durezas persistentes que no responden, tu médico puede valorar un tratamiento dermatológico a medida; mira nuestro artículo sobre la vaselina con ácido salicílico.
Sabañones: qué son y qué hacer
Son lesiones rojas o violáceas, que pican o duelen, en dedos de manos y pies, orejas o nariz, y que aparecen tras la exposición al frío y la humedad. Para prevenirlos, abrígate bien, evita los zapatos y guantes apretados o mojados y no te expongas a cambios bruscos de temperatura. Si ya han salido, calienta la zona de forma gradual, sin acercarla a un radiador ni a agua muy caliente, y no los rasques. Consulta si aparecen úlceras o ampollas, si se repiten cada invierno o si los acompaña dolor intenso.
⚠️ Consulta con tu médico o dermatólogo si el picor es intenso y te impide dormir, si hay placas rojas que supuran o forman costras, si la piel se agrieta y sangra, si aparecen signos de infección (calor, pus, fiebre), si la sequedad aparece de golpe sin causa clara o si no mejora tras dos semanas de cuidado diario. En bebés y niños con dermatitis atópica diagnosticada, sigue la pauta de su pediatra. Y no uses cremas con corticoide sin indicación médica.
El papel de la farmacia
En Farmacia Alemán te orientamos sobre el producto y la rutina más adecuados a tu tipo de piel, te ayudamos a distinguir una simple sequedad de algo que merece consulta médica y, cuando el médico prescribe un tratamiento dermatológico a medida, lo elaboramos como fórmula magistral. Estamos en la Calle Princesa 17, de lunes a sábado, de 9:00 a 22:00.
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Preguntas frecuentes
Con el frío y la calefacción baja la humedad del ambiente y la piel produce menos grasa, de modo que su barrera pierde agua con más facilidad. Las duchas muy calientes y largas, los jabones agresivos y el lavado frecuente de manos agravan el problema. El resultado es una piel tirante, con descamación y, a veces, picor o grietas.
Los más habituales son la glicerina, el ácido hialurónico y el pantenol, que captan y retienen agua; las ceramidas y los ácidos grasos, que refuerzan la barrera; y la vaselina, el karité o la manteca, que sellan la superficie. La urea al 5-10 % hidrata y suaviza la piel del cuerpo; concentraciones mayores se reservan para talones y zonas engrosadas, y pueden escocer si hay grietas. Pregúntanos y te orientamos según tu caso.
Una vez al día en el cuerpo suele bastar, mejor en los tres minutos siguientes a la ducha, con la piel todavía ligeramente húmeda. Las manos y los labios necesitan reaplicarse varias veces: las manos después de cada lavado y los labios cuantas veces haga falta.
Aplica un bálsamo con vaselina, karité o ceras a lo largo del día y antes de dormir, evita relamerte o morder la piel y bebe agua. Procura que el bálsamo no lleve mentol, alcanfor ni perfume, que pueden irritar. Si las grietas se mantienen más de dos semanas, sangran, se infectan o aparecen siempre en la misma zona, conviene que las valore tu médico.
Si el picor es intenso y te despierta por la noche, hay placas rojas que supuran o forman costras, la piel se agrieta y sangra, o aparecen signos de infección (calor, pus, fiebre), puede tratarse de un eccema o dermatitis atópica que necesita valoración médica. Lo mismo si la sequedad aparece de forma brusca y sin causa clara, o no mejora tras dos semanas de cuidado diario.
No de forma habitual. Los corticoides tópicos sirven para tratar la inflamación del eccema o de la dermatitis, no para hidratar, y su uso prolongado o sin control adelgaza la piel. Úsalos solo con indicación y pauta de tu médico. Para la sequedad, la base del tratamiento son las cremas emolientes, y los cuidados que te contamos en esta guía.